Diverso

Reseña del libro: Walking to Guantánamo

Reseña del libro: Walking to Guantánamo

No hay escasez de diarios de viaje escritos por viajeros inquietos en viajes que esperan les ayude a resolver una crisis de la mediana edad.

¿Algunas que te vienen a la mente de inmediato? Down the Nile de Rosemary Mahoney: Solo en un bote de pescador, Eat, Pray, Love de Elizabeth Gilbert y Travels with Charley de John Steinbeck.

El truco con este tipo de narrativas es que el autor salga del funk mientras escribe una historia que sea más accesible y significativa para el lector que un diario dolorosamente consciente de sí mismo.


Precio; $ 27.00 | COMPRAR

En su primer libro, Walking to Guantánamo, el autor Richard Fleming solo logra en parte ejecutar el truco de manera ingeniosa.

Fleming, que se despide de su novia, subarrienda su apartamento en Brooklyn y emprende una caminata de cuatro meses por Cuba, admite que su único motivo es tratar de superar un molesto sentimiento de estancamiento personal y profesional respondiendo a una inexplicable llamada interna. explorar Cuba a pie.

Al final del libro, confiesa que “como nunca supe lo que estaba buscando, apenas puedo afirmar haberlo encontrado”.

El lector se siente tan irresuelto sobre la historia como Fleming, y se pregunta, junto con el escritor, si su "experiencia fue demasiado mundana incluso para molestarse en escribirla".

La respuesta es “Sí” en los capítulos habaneros del libro, que incluyen todos los personajes y objetos familiares para quien ha estado allí: Telenovelas, ron, largas colas, buses abarrotados, santería y la calidad de “cápsula del tiempo” que los turistas. tan frecuentemente visto en la capital de Cuba.

Estos capítulos serían más agradables para alguien que no ha viajado a Cuba, pero para los visitantes habituales, las escenas son predecibles e incluso aburridas.

Pero luego están los capítulos en los que Fleming narra sus experiencias pisando pantanos y bosques tropicales con observadores de aves y participando en una competencia de décimas en la ciudad de Las Tunas.

Es en estos lugares donde tanto Fleming como su lector están en su mejor momento, aprendiendo cosas nuevas juntos, y de repente los momentos tediosos del viaje, como cualquier buen viaje, parecen dignos de haber sufrido.

Como Fleming, pasé por altibajos con este libro. En última instancia, sin embargo, aprecié que en su búsqueda para lidiar con un tipo particular de hastío, muchos cubanos encontrarían curiosos. Se tomó el tiempo para adentrarse en Cuba y compartir historias que eran todo menos mundanas.

Historias que nadie más ha contado.

Ver el vídeo: Walking insane in Guantanamo Bay, Cuba (Octubre 2020).